El ojo izquierdo

Las experiencias en formato digital tienen la ventaja de que ni pesan ni ocupan espacio, pero el inconveniente de no tener textura, ni olor, ni pesar ni ocupar un espacio.

Una foto en pantalla es muy práctica, se comparte y se reproduce instantáneamente y sin esfuerzo, pero sabemos que una foto es real cuando se pasa a papel y puedes tocarla; adquiere otro peso y nos invita a que nos detengamos a mirarla. Parecido a la diferencia entre escuchar música o tenerla de fondo. Encuadernar una serie de fotografías sería el siguiente nivel; elegimos y ordenamos las fotos para que el que lo lea se sumerja en la historia que cuentan. También, que no es poco, evita que torturéis a vuestros seres queridos con pases de 800 fotos.. ;) . Por eso, Miguel, de Ondowood, que es ebanista y encuadernador y yo damos tanta importancia al álbum, al fin y al cabo, será el recuerdo que compartáis con los que no pudieron estar, y os transportará aquel día cuando volváis a él con el paso de los años.

Como cada biografía es diferente, cada proyecto debe serlo también. De vuestra historia extraemos una idea, y en base a ella gira todo el trabajo de diseño y elección de materiales para el álbum y la caja de madera que lo contiene, que para nosotros forman un todo.

Siempre objetos únicos, diseñados expresamente para cada proyecto, hechos a mano y con materiales de primera calidad. Trabajamos con implicación absoluta porque vuestra boda pasa a ser nuestro proyecto y siempre a fuego lento para poder recrearnos en los detalles, sin escatimar esfuerzos para convertir en realidad lo que hemos imaginado para vosotros.